¿Qué tienen en común?
Hace algunos meses, G. el neuropsicologo que evaluó a M. nos contó sobre una de las pruebas que aplicó, e incluía preguntar qué tienen en común una manzana y una naranja. La respuesta de M fue «nada». Conceptos abstractos como: fruta, redondo, alimento… no están.
Difícil de creer.
Seguro nadie me creerá lo que pasó hoy. Tendría que vivirse para creerlo. Digo eso porque creo que no lo creería si me lo contaran. Como puede alguien olvidar así?
Ojalá pudiera escribir la tristeza, la impotencia, el desasosiego de ver sus ojitos perdidos y no poder decirme qué es o para qué sirve la botella de perfume que sostiene en sus manos… ella está buscando algo para ponerse en la axila pero no recuerda que se llama desodorante, ni dónde está ni qué aspecto tiene. Se lo acerco y debe confiar en mí cuando le digo que eso es lo que necesita y le indico cómo usarlo.
Luego quiere algo para la cara. Tampoco sabe qué y no puedo ayudarla porque no conozco el aspecto de su crema facial. En la búsqueda, ella encuentra una loción y se la pone como aftershave. Parece que se queda tranquila, pero sus ojos dicen que no sabe lo que hace.
La regadera la acusa: el spray para el cabello está dentro, abierto, lo ha usado como shampoo. No sé qué decir, qué hacer.
Retiro del baño todos estos productos, porque me doy cuenta que para ella en este momento todos son lo mismo.

¿Que tienen en común? Me imagino que por su mente pasa que si están ahí, para algo han de servir.
Me pregunto si quitar todos los productos por cuidar su integridad será un atropello a su emoción.
Necesito saber más. Pero hasta aquí me quedo hoy. Triste, con dudas, y aunque no estoy sola, lamento que nadie más haya visto su mirada perdida hoy… me sentiría más acompañada de saber que alguien más vio y sintió lo que viví.
Necesito un grupo de nietas aprendices.
marzo 10, 2017 @ 9:16 am
Mi Chivis hermosa… Estoy segura que el amor que le dan tú, tus hijos, tu hermana, tu mamá, le devuelven un poco la paz a Margarina y la ayudan en ese difícil camino que ahora le toca recorrer. No imagino lo doloroso que debe ser aprender cada día mientras M olvida cada día…
No estoy en ese grupo de nietas aprendices que necesitas, pero estoy en el grupo de las personas que te ama y te admira y está convencida de que este reto jamás te vencerá, solo te hará más fuerte ;).
marzo 12, 2017 @ 6:17 pm
Hoy Isabel me ha mostrado tus cartas, y me ha dejado impactada, he vuelto a revivir muchas escenas que viví con mi mamá R y he llorado al recordarlas,
es como si hubiera abierto un baúl de recuerdos que inconcientemente había tratado de olvidar, Recorde esa mirada de ayudame. para que es esto?, me mostraba las llaves de
la casa, y en esa ocasión ante mi sorpresa terminó guardandolas en el refrigerador. No sé que decirte es realmente muy difícil ver como la persona que tanto quieres y significa tanto para tí va cambiando ante tus ojos, y sentir esa rabia e impotencia de no poder hacer nada , sólo amarlas. Besos. Rosalba.
marzo 12, 2017 @ 9:40 pm
Rosalba, gracias por compartirlo. Te mando un abrazo. Me sentiré acompañada por ti.