Día 0 – Conocer Oviedo

La noche fue larga y deliciosa. Con las energías repuestas, comenzamos el día con carreras -nos quedamos dormidas- para ir a la misa de 9:15 en la Capilla de Santa Bárbara, dentro de la Catedral de Oviedo.

Fue una celebración muy bonita, muy local. Poquísimos feligreses, seis sacerdotes, cantos e incienso.
A la salida encontramos ya una de las señales que indican el camino estando dentro de la ciudad:

Ayer ya habíamos estado en esta plaza, pero esta mañana estaba nublado y la foto salió mejor:

Fuimos a la oficina de informes turisticos, a desayunar cerca del mercado del Fontán, al museo de bellas artes, a conocer la muralla del casco antiguo, a caminar el centro y recorrer las calles.



Comimos, en otro sitio de los que recomendó la agente de migración en Madrid, se llama Alterna. No estuve segura de lo que iba a comer, pero el mesero lo recomendó y confié. Supe que era pescado porque dijo “lo han traído esta mañana”, después supe que era “al moho”… al final cuando lo cobraron supe que se llama Rubiel (conócelo acá). Comí Rubiel al moho (pargo al mojo de ajo). Muuuuy bueno.

Y la sidra de hoy estuvo más sabrosa que la de ayer, pero también nos explicaron que hay que tomarla de trago y que la sirven así para “romperla” (oxigenarla). (Lee sobre la sidra)
Luego tocó caminar por el parque, hasta que fuera la hora tour en autobús. Hay árboles inmensos, aquí una muestra de una sequoia:


Y luego, el tour por la ciudad, aquí la vista desde la parte alta:
Mañana inicia el camino. Así que a descansar.
¡Buenas noches!
