Día -1: Un pequeño paseo por Oviedo
Estamos en Oviedo. Nos instalamos en la Pensión. Nos recibieron con mucha amabilidad.
¡Vamos a comer! La agente de migración nos recomendó un sitio para comer cuando supo que veníamos a Oviedo (además se emocionó de saber que veníamos a su ciudad natal). La señora de la pensión nos confirmó que era un buen sitio y nos ayudó con instrucciones para llegar. Ahí está todas la sidreras, dijo.
Caminamos unas cuantas cuadras en una ciudad vacía. Sin coches, sin gente en la calle (más tarde, después de comer, ya era una ciudad con gente).
De camino pasamos, sin planearlo, junto a una de las esculturas más famosas de Oviedo: Culis monumentalis (saber más)

Llegamos al fin a Terra Astur, en la cale calle Gascona, “el Boulevard de la Sidra”.


La comida es rica, obviamente hay que pedir sidra, y la peculiaridad es que la sirven como si fuera café lechero, pero sin ver el vaso donde cae la sidra. Pedimos fabada asturiana y verduras.

La fabada está hecha con fabas que tienen I.G.P. (Indicación Geográfica Protegida aquí puedes saber más) y sí, está muy sabrosa. Acá otro videito para que se antoje más.
Llegamos a la Catedral, solo para hacer reconocimiento externo…
¡Ya estamos acá!

Camino a la pensión se nos atravesó la confitería Camilo de Blas, que además de ser un sitio lindo, tiene postres que se ven: ¡riquísimos! Este se llama Casadiella (más información acá)

De regreso a la pensión, nos topamos con La pensadora, otra escultura hermosa (saber más)

También de paso, visitamos la estatua de Mafalda, que es famosísima acá en Oviedo (aquí se explica por qué)

Es hora de dormir. Mañana es día de aclimatación.
agosto 30, 2024 @ 10:43 pm
Ay qué padre todo pero más la estatua de Mafalda!😍