En la madre
10 de mayo, 2020. 14:30
A punto de salir juntos para comer en casa de la mamá de ella, suena el teléfono de él.
Él conversa con quien le llamó, se ríe, se le oye contento.
Cuando él termina la llamada, a ella le gana la curiosidad y le pregunta: ¿quién era?
-Una amiga, para agradecerme por un regalo que le envié por el día de las madres.
-Ah, ¿y qué le enviaste?
-Un collar.
En ese instante, ella imaginó que después recibiría un gran regalo -mucho mejor que el que recibió la amiga, ¡por supuesto!-.
Pero la realidad hizo frente a la expectativa y de nuevo y como casi siempre, ella no recibió un regalo de su parte. Ella estaba acostumbrada a que así sería, pues salvo los regalos que la mamá de él compró cuando los hijos eran pequeños, no formaba parte de su costumbre regalarle algo a ella en esta fecha. “Así es él”, lo justificaba ella, «es que no nos dejamos llevar por impulsos capitalistas».
No, él no era así. Solo era así con ella.
Ella lo oyó y no quiso escuchar. Prefirió creer que todo estaba en su imaginación.