Dia 9. Suspender, no renunciar
La niebla amaneció cerrada.
Nos equivocamos de camino al iniciar la ruta (“solo” avanzamos 1.5 km en dirección equivocada, lo que significó agregar 3 km al recorrido).
Empezó a llover, bajó la temperatura. Nos faltaba un impermeable. La verdad es que lo estábamos pasando mal.

Faltaban 4 kilómetros para el descanso de medio camino y le dije a AM:
—¿Estás pensando lo mismo que yo?
Ella estaba pensando lo mismo que yo. Pero primero había que llegar al café en Paradavella.
Ya en el café estuvo claro que tomaríamos un taxi para llegar hasta O Cadavo. El corazón se calmó, por unos instantes el paisaje embelleció:

Luego volvió a llover. Ha dejado de llover solo a ratitos.
Buenas noticias:
1. No tuvimos hipotermia, privilegiamos cuidarnos hoy clara estar bien mañana y los siguientes días.
2. Ya compramos impermeables nuevos.
3. El pronóstico del clima para mañana es mejor.
4. ¡Aquí seguimos!
5. Qué bonito recordar el aprendizaje que tuvimos con Enrique, en el camino a Talpa. Y recordar que no-pasa-nada si el plan cambia un poco, si te subes al coche unos cuantos kilómetros. Si le apuestas al bien mayor.
Y claro… no pueden faltar las hortensias:

Feliz cumpleaños, Rafa. Que la vida se te llene de momentos que te hagan contener la respiración.

septiembre 6, 2024 @ 6:11 pm
Qué hermoso leerte, Sylvia!
Buen camino 🤗
septiembre 7, 2024 @ 1:37 pm
Gracias Anarosa. Abrazos.
septiembre 8, 2024 @ 10:16 am
La ayuda (de cualquier modo) es esencial en cualquier acción de la vida, y saberla pedir en el momento adecuado es vital para alcanzar nuestras metas. Y la ayuda siempre llega…
septiembre 9, 2024 @ 2:29 pm
De acuerdo mi Jess. La ayuda llega.
septiembre 10, 2024 @ 1:43 pm
Ciertamente hay que saber parar y discernir cómo seguir para el bien mayor. Pedir ayuda siempre es la acción correcta. Y como dice Jessica en su comentario más arriba, la ayuda «siempre llega».