Van Ostade
M regresa con frecuencia a su casa en la calle Van Ostade.
Sus recuerdos ahí están llenos de cariños…
Un cuarto, una cama. Un tambo de metal que sirvió de mesa, de buró. Un lavadero que el casero le prestaba sólo a ella.
«Empezamos de cero», repite con frecuencia cuando recuerda esa etapa de su vida.
Linda y yo escuchamos cada vez la historia como si fuera la primera vez que nos la cuenta. ¿Y cómo se llamaba el casero? ¿Y cuánto tiempo viviste ahí?
Por cierto, Van Ostade fue un pintor de paisajes y escenas campesinas de mediados del siglo XVII (Ver más…)
La lección: escucha con paciencia, aunque sea varias veces… y quizá alguna de las veces tengas más elementos de tu propia historia